RELACION ENTRE LAS REGULACIONES BUROCRATICAS Y EL AMBIENTE DE NEGOCIOS

Los que estamos directamente vinculados con empresas y sus mayores o menores dificultades para encarar inversiones y negocios en nuestros países latinoamericanos, sabemos cuan arduo y costoso puede ser ese camino.

El Banco Mundial publica, anualmente, las conclusiones del relevamiento DOING BUSINESS, programa que colecta información de 190 países en todo el mundo y al cual estamos contribuyendo en cada país y como parte de RBI

El informe 2020 apunta a la relación directa que existe entre las regulaciones públicas y el ambiente de negocios. En su relevamiento, el BM se enfoca en una serie de aspectos y, en base a la ponderación de los mismos, construye un ranking (pagina 3) de países con puntajes que se van incrementando en la medida que el ambiente de negocios es cada vez menos propicio.

Esos aspectos son:

  1. Proceso de incorporación o inscripción de una nueva entidad empresaria
  2. Proceso para la obtención de permisos para la construcción
  3. Obtención de la conexión eléctrica requerida
  4. Transferencia de Inmuebles
  5. Acceso al crédito
  6. Nivel de protección de las minorías accionarias
  7. Procesos para el cumplimiento fiscal
  8. Acceso al comercio internacional
  9. Vigencia y cumplimiento de los contratos
  10. Proceso para resolver casos de insolvencia de empresas potables
  11. Regulaciones laborales

 

Una primera conclusión, es que existe una relación causal entre la libertad para hacer negocios y el crecimiento del PBI. A mayor libertad de precios y salarios, derechos de propiedad y menores requerimientos burocráticos, mayor desarrollo. No es el único factor que influye en la decisión de los inversores, se pueden mencionar también la inestabilidad de las reglas de juego, falta de seguridad jurídica y otros. Pero, las restricciones burocráticas son, sin duda, una de las causas en la recreación de un buen ambiente de negocios.

La incorporación de sistemas electrónicos denota un profundo  avance en temas como la inscripción de una nueva entidad, transferencia de inmuebles, cumplimiento fiscal, procesos judiciales, incluyendo los relativos a concursos y quiebras.

Sobran ejemplos para ratificar lo dicho. A un empresario que pretenda iniciar un negocio en cualquiera de los 50 países peor rankeados le lleva, en promedio, seis veces más tiempo que si lo hace en los primeros veinte. Dos veces más para transferir una propiedad. Tres veces más en conseguir una conexión eléctrica, y el costo, expresado en participación en el PB per cápita, asciende a cuarenta y cuatro veces más. Los juicios comerciales demandan, en promedio,  2.1 años en los 50 países de peor ranking, contra 1.1 años en los top 20. En cuanto a la información pública, mientras que el 83% de la población adulta de los primeros 20 países está incorporado en el sistema crediticio, en los 50 de peor ranking solo el 10% goza de esa posibilidad.

Desde el punto de vista del cumplimiento de los requerimientos fiscales, mientras que en los países con economías de menor ingreso se consumen 275 horas para tal fin, en los de mayor ingreso, 149 horas por año. Entre los países con procesos más lentos y pesados, se encuentran  los de Latinoamérica y el Caribe y los de África Subsahariana.

Ninguno de los países de Latinoamérica y el Caribe ha implementado reformas sustanciales para corregir esta asimetría. Ninguno de ellos esta entre los top 50 del ranking y los que más se acercan, en la idea de facilitar los negocios, son Chile y México que, aun así, su score es 12 puntos porcentuales menor al promedio de los top 10.

Existe una relación directa entre las complejidades regulatorias y la transparencia en el ejercicio de la función pública. A mayores y más complejas regulaciones, mayor es la posibilidad de corrupción por parte de las agencias y funcionarios intervinientes. Por otra parte, también fomentan el empleo público de baja calidad, justificado en la necesidad de cubrir necesidades superfluas. En muchos casos, se transforma en una especie de subsidio por desempleo o para favorecer determinado amiguismo con los factores de poder político.

La permanente modificación de las normas, como la implementación de reformas insuficientes o mentirosas son también factores que dificultan un buen clima de negocios.

Mejorar el ambiente de negocios permite inversiones productivas, mayor y mejor empleo, mayor recaudación fiscal, mayor consumo y bienestar, en definitiva, mayor desarrollo.

CONCLUSIONES

Si bien cada economía tiene sus características propias y las soluciones a implementar no se pueden copiar de otros casos de estudio, como en un ejercicio de copie y pegue, está claro que existen factores comunes que coadyuvan a un mayor o menor desarrollo.

El que presentamos en este informe es uno de ellos y su solución depende de nosotros como ciudadanos y de la voluntad y vocación de cambio de nuestros gobernantes.

Buenos Aires, julio de 2021

Daniel Intile

Socio Fundador

Russell Bedford Argentina